Una producción de ACworkroom de Alina Cojocaru, creada en Orsolina 28. Coreografía de Natalia Horecna. Estreno en Sadler's Wells en enero de 2024.

"Todo tiene un propósito, incluso este guijarro", declara Il Matto a la heroína Gelsomina en la película La Strada, de Federico Fellini, de 1954. El primer encargo original de la mundialmente famosa bailarina Alina Cojocaru como productora de danza es una mirada desgarradora, pero llena de vida, al alma de las personas, aunque hagan cosas indecibles.

Los movimientos de la coreógrafa de fama internacional Natália Horečná y los evocadores diseños del diseñador Otto Bubeniček ilustran la historia de la niña Gelsomina, que se ve obligada a abandonar la seguridad de su hogar para vivir una vida itinerante junto al brutal artista de circo Zampanò. Expuesta a una dura realidad, la bondad inconsciente de Gelsomina es su consuelo ya que encuentra un espíritu afín en el benévolo Il Matto, sólo para ser testigo de su cruel desaparición. En palabras de Cojocaru, es la "elección de Gelsomina de qué gafas ponerse para ver el mundo lo que le rompe el corazón".

Ambientada con la conmovedora música atemporal de las partituras cinematográficas de Nino Rota, esta nueva gran obra de danza reflexiona sobre cómo elegimos percibir el mundo y nuestro lugar en él. La vida, representada por L´strada del título de Fellini, está llena de complejidades: la esperanza, el terror, lo sagrado, lo profano, la suciedad, la alegría y la curiosidad. Cómo navegar por todo ello es una cuestión que debe afrontar nuestro espíritu, nuestra esencia.

LA STRADA